Costa Rica está huérfana
La Costa Rica que conocíamos ya no existe como la recordábamos. Quedó atrás la que llegó herida a 1948, y hoy siento que también hemos perdido mucho de aquella que comenzó a construirse con la Segunda República y la…

La Costa Rica que conocíamos ya no existe como la recordábamos. Quedó atrás la que llegó herida a 1948, y hoy siento que también hemos perdido mucho de aquella que comenzó a construirse con la Segunda República y la Constitución de 1949. Nuestra Constitución sigue viva, pero se ha quebrado algo que ninguna ley puede sostener por sí sola: la confianza, el respeto y el compromiso de cuidar juntos este país.
Hoy nos toca a nosotros ser los padres de la patria. Nos corresponde reconstruir lo que ha sido destruido, defender lo que todavía tenemos y trabajar por la Costa Rica que queremos dejar a quienes vienen después. No podemos seguir esperando que el futuro aparezca mientras vemos cómo se deteriora nuestra casa común.
Fijémonos en los diputados de hoy, en todos, y preguntémosles: ¿qué están haciendo para sacarnos de esta orfandad? ¿Qué están construyendo más allá de sus partidos? ¿Qué país nos van a dejar cuando terminen sus funciones? Pero hagámonos también esas preguntas nosotros, porque la responsabilidad ciudadana no termina donde comienza la de nuestros representantes.
Se buscan quienes serán los nuevos padres de la patria. Personas capaces de asumir su responsabilidad, cuidar la democracia y construir un país donde volvamos a reconocernos como parte de una misma casa.
Apacigua.com
«Los padres de la patria»