Costa Rica merece que la cuidemos.
La situación actual de nuestro país me preocupa profundamente. Costa Rica ha sido reconocida durante décadas por ser una nación de paz, democrática, libre, con una riqueza natural extraordinaria. Un pequeño territorio…

La situación actual de nuestro país me preocupa profundamente.
Costa Rica ha sido reconocida durante décadas por ser una nación de paz, democrática, libre, con una riqueza natural extraordinaria. Un pequeño territorio de poco más de 52.000 km² que alberga una biodiversidad que el mundo admira: nuestros bosques, playas, montañas, flora y fauna son parte de lo que somos y de lo que ofrecemos al mundo.
Pero hoy pareciera que el ruido político se ha apoderado de la conversación diaria: pleitos, enfrentamientos, descalificaciones, acusaciones y una forma de comunicarnos que, lejos de construir, divide.
Y sí, debemos tener los ojos abiertos. Debemos cuestionar, exigir transparencia y atrevernos a hablar cuando consideramos que algo no está bien. La democracia necesita ciudadanos que participen y expresen sus opiniones libremente, sin importar de qué lado estén.
Pero también necesitamos recordar algo: Costa Rica es mucho más que su política.
No podemos permitir que nuestra imagen como país termine reducida a los conflictos de todos los días.
Somos un país que vive, en gran medida, del turismo. Detrás de cada hotel, restaurante, tour, transporte, comercio y emprendimiento hay familias que dependen de que personas de todo el mundo quieran venir a Costa Rica, sentirse seguras, disfrutar de nuestra naturaleza y llevarse un buen recuerdo de nuestro país.
Si constantemente mostramos únicamente lo negativo, también estamos afectando nuestra propia casa.
No se trata de cerrar los ojos ante los problemas. Se trata de no olvidar todo lo bueno que todavía tenemos.
Hablemos de nuestras playas.
Hablemos de nuestros parques nacionales.
Hablemos de nuestra biodiversidad.
Hablemos de nuestra gente trabajadora.
Hablemos de nuestra hospitalidad.
Hablemos de nuestros emprendedores.
Hablemos de todo aquello que hace que millones de personas quieran conocer Costa Rica.
🇨🇷 No quiero una Costa Rica dividida por el odio político. Quiero una Costa Rica en paz, libre, democrática y orgullosa de lo que es.
Una Costa Rica donde podamos pensar diferente sin convertirnos en enemigos.
Una Costa Rica que podamos seguir mostrando al mundo con orgullo.
Porque criticar lo que está mal también es amar al país, pero reconocer, proteger y promover lo que está bien también es una forma de defenderlo.
Costa Rica tiene muchísimo que ofrecer.
Empecemos también a hablar de eso.
Empecemos a valorar lo que tenemos.
Empecemos a cuidar nuestra casa.