No los confundamos con quienes los protegen
Vi esta imagen acompañada de una frase que decía que Costa Rica no necesita ejército porque ellos tres defienden la patria. Y no pude evitar pensar que la imagen, más que demostrar eso, demuestra exactamente lo…

Vi esta imagen acompañada de una frase que decía que Costa Rica no necesita ejército porque ellos tres defienden la patria. Y no pude evitar pensar que la imagen, más que demostrar eso, demuestra exactamente lo contrario.
No estamos viendo soldados. Tampoco estamos viendo a tres personas que salgan a la calle a protegernos físicamente. Estamos viendo jerarcas y figuras políticas que, por la naturaleza de sus cargos o de sus actuaciones, necesitan precisamente de policías, escoltas y dispositivos de seguridad que los protejan. Y no digo que eso esté mal. Si requieren protección, deben tenerla. Pero entonces no confundamos los papeles.
Una cosa es ser protegido y otra muy distinta ser protector. Una cosa es andar acompañado por una caravana, por escoltas o por oficiales, y otra es ser uno de esos oficiales que pone el cuerpo, que enfrenta el peligro y que se expone para cuidar a los demás. Vestirlos de militares en una imagen no cambia esa realidad.
Costa Rica no tiene ejército, y no lo necesita. Pero sí tiene hombres y mujeres en sus cuerpos policiales que todos los días hacen el trabajo real de proteger a la ciudadanía, incluso protegiendo a quienes aparecen en esta fotografía.
Así que no. Ellos tres no son un ejército. No son soldados. No son quienes están al frente recibiendo el golpe.
No los confundamos con quienes los protegen.